martes, 9 de septiembre de 2008
Preguntas importantes: ¿a quién le toca?
De: Rosa del Carmen Vargas Bahena roshicavb@hotmail.com
Enviado: lunes, 8 de septiembre, 2008 23:20:49
Asunto: Alianza por la calidad de la educación
Hola:
Te envío este texto con la reflexión de que si la 'Alianza por la calidad de la educación' fue necesario firmarla como un compromiso que el 'SNTE' y el Gobierno deben cumplir, debe ser porque el gobierno hasta ahorita no ha cumplido, si se revisa lo que dice, la mayoría son obligaciones del gobierno como:
'Es imperativo hacer de la educaciónpública un factor de justicia y equidad, fundamento de una vida de oportunidades,desarrollo integral y dignidad para todos los mexicanos.'
¿Qué el Art. 3o. Constitucional no lo dice?
'Con esta Alianza emprendemos un proceso de trabajo corresponsable para dar respuesta a las necesidades y demandasque se articulan en torno a cada plantel escolar. Proponemos avanzar en una agenda de compromisos que, en conjunto, articulen una estrategia clara e incluyente para hacer de la educación una Política de Estado efectiva, capaz detransformar y poner al día el sistema educativo.'
Todo esto no se ha cumplido nunca, todavía en pleno siglo XXI hay escuelas sin aulas didácticas completas, sin espacios deportivos, sin aulas digitales, sin el personal docente y de asistencia y apoyo a la educación completo. Muchas sin Enciclomedia y a las que si se les instaló no tienen mantenimiento y ya no funcionan.
'Modernizaciónde los centros escolares. Garantizar que los centros escolares sean lugares dignos, libres de riesgos, que sirvan a su comunidad, que cuenten con la infraestructura y el equipamiento necesarios y la tecnología de vanguardia, apropiados para enseñar y aprender.
1. Infraestructura y equipamiento
2. Tecnologías de la información y la comunicación
3. Gestión y participación social'
Y no todo esto es una obligación implícita del Gobierno en todos sus niveles, Federal, Estatal y Municipal? O ¿qué es necesario firmar una Alianza para que el gobierno haga su deber?
Saludos cordiales
Rosy
Estimada maestra:
Frente a los escandalosos casos de secuestros y asesinatos, la reforma petrolera y el tercer aumento consecuivo de combustibles (con la repercusión irreversible en la economía en general), la siniestra corrupción del sistema a todos los niveles y en todos los ámbitos, el asunto de los enormes problemas educativos en nuestro país se presenta intencionalmente disminuído.
En el Día internacional de la Alfabetización, la noticia principal es el el número de analfabetas en el mundo y en nuestro país. La reducción es obvia y, a mi parecer, no carece de intención: se trata de "aprender a leer y a escribir". Se trata, según esta visión, de "querer" alfabetizarse. ¿Qué otra cosa, si no, es la propuesta de "Educación para la vida y el trabajo"? Los conflictos magisteriales que se están extendiendo por varios estados de nuestro país tienen un origen múltiple; pero es claro que empezar a solucionar estos conflictos y generar políticas educativas (y económicas, y de seguridad, y de gobierno...) nacionales que den respuesta no sólo a los maestros, sino a la población en general, de cualquier edad, sería un buen inicio para redefinir el rumbo de este rico y maravilloso pero mal administrado país.
No se trata de "alfabetizar" (como enseñar a leer y escribir), ni de "educar" (para responder correctamente un mayor número de reactivos en la siguiente y subsiguientes pruebas estandarizadas, nacionales e internacionales), ni de reinventar leyes que no fueron ni serán cumplidas. Se trata de construir un país (empezando por redefinir el proyecto del país que queremos) que tenga como prioridad crear las mejores condiciones de vida de su población: económicas, educativas, de salud, de justicia, culturales, de inclusión y equidad...
Porque el fututro aún no está resuelto ... porque todavía estamos aquí para definirlo...
lunes, 8 de septiembre de 2008
Cry For The Moon. Epica en México 2008
Un campesino pone a raya a las "tiendas de raya" globalizadas
De la corresponsalía El Universal Domingo 07 de septiembre de 2008
LA VILLITA, Chih.— “¿A poco ganamos...? No sabía, no me habían avisado”. Sin saber que por el veredicto emitido a su favor por la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya es conocido en todo el país, Raúl se sorprende al saber la resolución.
“A ver si no me dan cuello”, bromea nervioso, sin imaginar el alcance que tendrá para Wal-Mart de México la disposición que pone en riesgo a la cadena para ser demandada por sus más de 100 mil empleados y que ganen.
Afuera de una humilde vivienda en este poblado rural, ubicado a 70 kilómetros de la ciudad de Chihuahua, el joven jornalero no podría personificar de mejor manera la acepción de la Corte, al comparar a la poderosa cadena de supermercados con las tiendas de raya de principios del siglo pasado, que obligaban a sus peones a comprar en las tiendas de las haciendas en donde trabajaban.
“Ahora soy jornalero, trabajo en los ranchos de por acá cortando calabacitas”.
Por seis años fue asociado de Wal-Mart en el departamento de frutas y verduras; la propia transnacional buscó empleados para trabajar en la comunidad de 400 habitantes.
Durante el tiempo que laboró le descontaron cada quincena 400 pesos por concepto de “Despensa”.
Raúl Ávila Andujo piensa que era una buena prestación. “Pues mire, legalmente…, como no sabe uno de leyes, uno lo ve normal; si fuera uno conocedor de leyes, lo vería de otra manera, pero pues, nada más lo que sabe uno”.
Así, le parecía correcto cada semana comprar todo lo necesario para su hogar en Wal-Mart Juventud, primera tienda de la cadena en Chihuahua.
Relata que todos los días “un camión iba y venía por nosotros. Ellos nos lo ofrecieron. Yo entraba a las tres de la tarde y salía a las 11 de la noche, de aquí a la tienda hacíamos como una hora y 20 de puro traslado.
En 2006, la empresa comenzó a liquidar a sus empleados de La Villita, hasta que sólo quedaron cuatro. A estos últimos no se les despidió, sólo se les dijo que el servicio de transporte quedaba suspendido, “Pos nomás nos dijeron: el trabajo ahí está, pero vénganse como puedan. Fue lo mismo que nos despidieran, ¿cómo le íbamos a hacer?”.
A sus 36 años y sólo con estudios de secundaria, agrega: “¡No se nos hizo justo, después de tanto tiempo y de repente así nomás, casi, casi: váyanse!
“Entonces fue cuando decidimos demandar, pero creímos que todo iba a ser aquí, no allá en Conciliación y Arbitraje de México”. El caso llegó hasta la Suprema Corte de Justicia.
Un año ocho meses después de interponer la demanda en la Junta Local de Chihuahua, el máximo tribunal del país resolvió a su favor.
“Pues ojalá que esto sirva a otra gente, si lo que ellos (Wal-Mart) hacen está mal, entonces los demás deben exigir que les arreglen. Si lo de los vales viola la ley, que lo quiten o que lo hagan como debe ser”.
Raúl afirma que en todo momento recibió buen trato de sus superiores: “Los jefes siempre se portaron bien. Ellos también son empleados, son las empresas las que tienen sus políticas y los jefes tienen que aplicarlas”.
Mientras conversa repara una vieja camioneta que compró hace tres días. Con las manos llenas de aceite, voltea a ver a su hija, la mayor de tres. “Con el dinero que reciba voy a comprar una casita, esta es de renta, les voy a poder dejar algo a los niños, para eso trabaja uno”.
Todavía sorprendido por el fallo agrega: “No me gusta la ciudad, aquí me tocó vivir, mejor aquí me quedo, no tengo nada que hacer en Chihuahua”.
Como asociado de Wal-Mart tenía un sueldo diario de 142 pesos, pero con los salarios caídos, proporcionales de vacaciones, aguinaldo, y otros rubros, podría recibir por lo menos medio millón, aunque para él, “con que salga para la casita y dejar un ahorro, es suficiente”.
La sentencia puede crear precedente
De la corresponsalía El Universal Domingo 07 de septiembre de 2008
CHIHUAHUA, Chih.— “En estos momentos Wal-Mart está completamente vulnerable, cualquier empleado los puede demandar, sólo tiene que llevar su recibo de sueldo donde se indique que le descontaban lo de los vales y en automático ya ganó; sentamos una jurisprudencia”, afirma satisfecho el abogado Juan Diego Dávila, quien llevó el caso contra la cadena en México y contra su Plan de Previsión Social, y agrega que si la empresa no establece medidas de emergencia podría llegar hasta a la quiebra en el país.
Tras conocer la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que falla a favor de su cliente, Raúl Ávila Andujo, quien demandó una rescisión de contrato al considerar indebidos los descuentos por concepto de “Despensa” durante el tiempo que fue empleado de la cadena de autoservicios, Dávila estima que el hecho de que se trate de una de las compañías más grandes, puede convertir el caso de un ex empleado de frutas y verduras en el más impactante conflicto laboral de México.
“La Corte consideró que el descuento contravenía la Constitución. El artículo 123 dice claramente que no se puede obligar directa o indirectamente a un trabajador a comprar productos en un lugar determinado, porque entonces el patrón está asegurando su ganancia bajo presión. Lo que procede es la rescisión en esa circunstancia y el trabajador debe ser liquidado como si fuera despedido”.
En su modesta oficina del centro de la ciudad prosigue: “Si cada empleado de Wal-Mart en todo el país va el lunes a Conciliación y Arbitraje, y pide la rescisión bajo estos mismos motivos, la autoridad laboral estará obligada a darle el gane, ya la Corte sentó precedente”.
El Plan de Previsión Social de Wal-Mart señala en uno de sus apartados: “El trabajador acepta formar parte del PPS establecido por el patrón, consistente en otorgar vales de despensa en forma impresa o por cualquier medio electrónico que serán canjeados en los establecimientos designados propiedad del Grupo”.
Ávila detalló que en cuanto se supo el veredicto de la Corte, recibió una llamada de la empresa invitándole a que se “sentaran a platicar, para llegar a un buen acuerdo para ambos”.
Leí las notas y espero que esto crezca. No estaría mal un "calambre" a los poderososo y abusivos. En fin, que en estos días hemos estado comparando el sistema crediticio representado por las tarjetas de plástico, con las tiendas de raya. La generación de intereses sobre intereses y la imposibilidad de saldar la deuda a través de los pagos mínimos obliga a muchas personas a seguir "enganchado" indefinidamente y a trabajar para dedicar gran parte de sus ingresos a "dar el abono" de la tarjeta... y a "financiarse" utilizando este crédito, con lo que la deuda nunca disminuye.
Lo que ha cambiado, sin duda, es el glamour y magnificencia con los que se ofrece una fantasía de poder económico, fábrica de sueños que te hace pensar que "el boletazo" será un día para ti. Al mismo tiempo, el "patrón" explotador de las haciendas del porfiriato ha dejado de tener rostro de persona y se ha convertido en un ente abstracto, todopoderoso e imbatble.
¡¡Bien por Raúl Ávila y su abogado!! ¡¡Bien por todos los que no le creen a los Goliats!!
Porque todavía no está resuelto el futuro... porque todavía estamos aquí para definirlo...